Plan para la conservación de la Danta (Tapirus terrestris) en los departamentos de Casanare, Arauca y Vichada

La danta de tierras bajas (Tapirus terrestris) ha recibido un interés especial, debido a los papeles funcionales que cumplen en los ecosistemas donde habita y como un recurso alimentario clave para las comunidades rurales de la Orinoquía. Además, por el uso y la explotación por cacería, ha sido catalogada como una especie vulnerable (VU) por la UICN, por lo cual surge la necesidad de consolidar un plan de acción para el conocimiento y conservación de la especie en la jurisdicción de Corporinoquia.

De acuerdo a esto, Corporinoquia en alianza con la Fundación Orinoquia Biodiversa, y de la mano con expertos en mastozoología colombiana y diferentes organizaciones, desarrolló el “Plan de conservación de la danta de tierras bajas (Tapirus terrestris) para los departamentos de Casanare, Arauca y Vichada”.

 

Por medio de un modelo general de ocupación, se estimó la abundancia relativa de la especie y se llevó a cabo un trabajo participativo con las comunidades locales. A partir de la información científica y social, se generó el Plan de Conservación para la danta de tierras bajas para los departamentos de Arauca Casanare y Vichada, el cual consta de cinco Líneas de Acción: 1. Identificación y protección de hábitats; 2. Investigación científica; 3. Monitoreo y seguimiento; 4. Educación ambiental y 5. Divulgación y articulación institucional, relacionadas con el Programa Nacional para la Conservación del Género Tapirus en Colombia. 

El complejo de páramos Tota-Bijagual y Mamapacha se localiza en la cordillera oriental de Colombia, en los departamentos de Boyacá y Casanare con una extensión total de 151.497 hectáreas. El 95% de su territorio se localiza en la jurisdicción de Corpoboyacá y el 5% restante que corresponde a 7.240 hectáreas se localiza en la jurisdicción de Corporinoquia, entre los municipios de Pajarito, Chámeza, Recetor y Labranzagrande.

Algo a destacar de este ecosistema es la biodiversidad que alberga, se tiene registro de 519 especies de plantas de las cuales 26 son endémicas, 81 especies de mamíferos y 255 de aves de las cuales 25 son exclusivas de páramos. En este complejo de páramos nacen 4 importantes cuencas hidrográficas de los ríos Cravo sur, Cusiana, Tua y Upía. 

Durante el desarrollo del proyecto se documentó la realidad social y las problemáticas ambientales que se presentan en la zona. Para la jurisdicción de Corporinoquia existen 20 titulos mineros para la explotación de materiales de construcción, además el entorno regional incluye municipios como Tauramena y Aguazul que se cuentan entre los más petroleros de Colombia y donde existe una gran demanda del recurso hídrico que provee este importante páramo.

La FOB socializó los resultados de los estudios con las poblaciones del entorno local como son los municipios de Recetor, Labranzagrande, Chámeza y Pajarito con el propósito de vincular a las comunidades, que conozcan la importancia de su territorio y que participen activamente de estos procesos.

A finales del año 2016 el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenibles MADS, emitió la resolución donde se delimita este importante complejo de páramos, beneficiando a cerca de 430.000 habitantes que dependen de los servicios ecosistémicos del páramo.

Delimitación del complejo de páramos Tota-Bijagual-Mamapacha

Mapa de hábitat potencial de Tapirus terrestris en la jurisdicción de Corporinoquia.